Y así fue, desde el principio fue una aventura ya que pensamos que era cuestión de terminar de inflar el semirígido, meterlo al agua y arrancar.

Pero obviamente no fue así, ya que cuando quisimos meterlo al agua empezaron los problemas, ya que entre el suelo que no es muy firme y el agua, se nos hacia difícil la maniobra. Fue entonces cuando el profesor quiso hacerlo solo y, si bien lo logró también se mojo todo porque se patino y termino golpeado y mojado.

Pero no termina ahí porque cuando todo parecía estar bien la profesora nos avisa que al gomón le faltaba un tapón –¿Y ahora que hacemos?- una vez mas tuvimos que llamar a Dani el marinero para que nos solucionara el problema.
Pero bueno después de treinta minutitos de demoras pudimos salir al agua.

Que lindo cuando nos subimos, el gomón es mucho mas grande que el que usamos habitualmente. En este entramos todos y sobra un poquito de espacio. Arrancamos hacia una playa a la que solo se puede llegar desde el agua, ya que por tierra se debe atravesar un terreno militar.

El lugar es realmente hermoso. Tardamos como 15 minutos en lancha para llegar pero tenemos una vista exclusiva de la ciudad y del canal. Hasta nos dimos el lujo, al regresar, de abandonar por unos minutos la bahía de Ushuaia y navegar por aguas del canal de Beagle, la verdad que las condiciones lo permitieron,

Fue la de hoy una experiencia con mucha adrenalina y en el agua.